El peso cede terreno: divergencia entre Banxico y la Fed presiona el tipo de cambio
23 de septiembre de 2026 — El peso mexicano ha registrado una depreciación cercana al 1.4% en la jornada, cotizando el par USD/MXN en la zona de $17.51 pesos por dólar y llegando a aproximarse a los $17.60, niveles no vistos desde julio. El movimiento no es casual: responde a una brecha cada vez más marcada entre la postura de la Reserva Federal, que ha vuelto a subir tasas y anticipa nuevos ajustes, y la del Banco de México, que mantendrá inalterada su tasa de referencia en 6.50% este jueves y se proyecta sin cambios durante lo que resta de 2026 y gran parte de 2027. El diferencial de tasas ha caído a 250 puntos base, el nivel más bajo desde que se adoptó la tasa de interés como instrumento principal de política monetaria, erosionando uno de los pilares que durante tanto tiempo
sostuvo el atractivo del peso.

📊Tendencia de fondo y señales de corto plazo
La estructura de precios del par USD/MXN muestra que la tendencia bajista de mediano y largo plazo —conformada por un amplio canal descendente que llevó al tipo de cambio desde máximas superiores a $21.00 hasta la zona de soporte en $16.80–$17.00— sigue vigente, aunque con señales de desaceleración en su impulso. Las medias móviles de corto y mediano plazo permanecen alineadas a la baja y funcionan como resistencias dinámicas: la SMA de 25 y las EMA de 50 y 100 actúan como techos para cualquier intento de recuperación del dólar, mientras que la SMA de 200 periodos se mantiene como la barrera estructural de mayor jerarquía, por encima del precio actual.
Los indicadores de momentum reflejan un repunte correctivo en marcha: el RSI se sitúa entre 55 y 58 puntos, en zona neutral-alta tras salir de niveles de sobreventa, y el MACD presenta un cruce alcista que respalda el rebote de corto plazo sin indicar aún un cambio de tendencia sostenido. Los niveles clave a vigilar son, por el lado de la resistencia, la zona de $17.50–$17.75, donde confluyen la parte media del canal y las medias móviles rápidas, y posteriormente $18.25** como techo técnico relevante. En soportes, la barrera psicológica de **$17.00 funciona como primer piso, seguido de $16.75, límite inferior del canal de mediano plazo.
🔍 El factor determinante: diferencial de tasas y política monetaria
La presión sobre el peso tiene un origen claro: mientras la Reserva Federal ha elevado su tasa a 3.75%–4.00% y el mercado de futuros anticipa hasta cuatro subidas adicionales —cerrando 2026 en 4.25%–4.50% y 2027 en 4.75%–5.00%—, Banxico mantendrá la suya en 6.50% sin modificaciones proyectadas hasta el cierre del próximo año. El diferencial nominal, que en promedio desde 2008 fue de 463 puntos base, ha caído a 262.5, reduciendo el margen de atractivo del carry trade y empujando a los inversionistas a reasignar capital hacia activos en dólares.
La decisión de Banxico de mantenerse al margen responde a fundamentos internos: la inflación subyacente ha bajado de 4.03% a 3.88% entre junio y agosto, los precios de servicios ceden gradualmente y se proyecta que la inflación general cierre el año dentro del rango de tolerancia del banco central. El crecimiento económico, aunque positivo, muestra señales de moderación que justifican no endurecer más la política monetaria. Sin embargo, como señalan analistas de BBVA, permitir que el diferencial se estreche a mínimos históricos conlleva un costo: una moneda más vulnerable a cada nueva señal de alza por parte de la Fed.
📉 Impacto colateral: la Bolsa Mexicana también siente la presión
La debilidad del peso ha arrastrado a la plaza bursátil nacional: el S&P/BMV IPC registra una caída de 0.31% en la sesión, operando cerca de los 64,260 puntos, con emisoras expuestas a deuda en dólares y ciclos globales liderando las pérdidas —Cemex baja 2.0%, Gentera 1.5% y Volaris 1.0%—. Técnicamente, el índice se mantiene por debajo de sus medias móviles de 50 y 200 días, confirmando tendencia negativa de corto plazo; superar los 64,530 puntos abriría señal de recuperación, mientras que caer por debajo de 63,700 reafirmaría la precaución entre los operadores.
📈 Escenarios probables para los próximos 30 días
Con base en el modelo probabilístico aplicado, el tipo de cambio tiene un valor esperado a un mes de $17.42 pesos por dólar, con un intervalo de confianza del 80% entre $16.95 y $17.90. La distribución de escenarios queda de la siguiente forma:
Consolidación lateral (55% de probabilidad): oscilación entre $17.20 y $17.65, con digestión del movimiento reciente y contención por las medias móviles intermedias.
Fortaleza del peso (25%): regreso a la zona de $16.90–$17.19, impulsado por ingreso de flujos institucionales y oferta de dólares por exportadores.
Depreciación adicional (20%): ruptura de la resistencia de $17.75 por fortalecimiento global del dólar o aversión al riesgo, con recorrido hacia $17.66–$18.10.
✅ Conclusión
El peso enfrenta hoy su prueba más visible en meses: la divergencia entre ciclos de política monetaria ha dejado de ser una perspectiva y se ha convertido en presión de mercado. Banxico protege la economía interna y la estabilidad de precios; la Fed combate la inflación con determinación. Ambas posturas son lógicas por separado, pero su combinación debilita el diferencial que ha sido el escudo de la moneda mexicana. El escenario base apunta a volatilidad contenida y oscilación lateral, pero la probabilidad de mayor depreciación ha aumentado: cada nueva declaración de funcionarios de la Fed o dato de inflación superior al esperado será ahora observado con mayor preocupación en México. El soporte de $17.00 y la resistencia de $17.75 marcarán el rumbo del peso en el tramo final del año.
