Inflación repunta: Banxico divide camino entre recortes y cautela
8 de octubre de 2026 — La inflación en México ha vuelto a subir. El INEGI informó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor alcanzó un 3.45% anual en septiembre, acelerándose desde el 3.26% registrado en agosto. Aunque la lectura quedó ligeramente por debajo del 3.47% esperado, el cambio de tendencia es innegable: los precios avanzaron 0.42% en el mes, el doble del ritmo registrado en agosto, jalados por un encarecimiento notable de alimentos volátiles. El jitomate subió 30.25% en un solo mes, la cebolla 23.00% y el gas LP 3.14%. Frente a este panorama, la Junta de Gobierno de Banxico ha abierto un debate interno: algunos miembros ven espacio para recortar tasas, mientras otros advierten que la pausa debe prolongarse. El peso ha reaccionado con debilidad, depreciándose cerca de 1.15% tras la publicación de las minutas.
Dos caras de la inflación: alza general, avance moderado en la subyacente
El repunte de la inflación general se concentra en los componentes más volátiles: el índice no subyacente creció 1.20% mensual, su mayor impulso en años, con frutas y verduras subiendo 4.40%, la lectura más alta para un septiembre en una década. Esto contrasta con la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía—, que moderó su ritmo a 3.75% anual desde 3.88% en agosto, con un avance mensual de solo 0.20%. El subíndice de mercancías registró su lectura más baja para un mes de septiembre desde 2002, señal de contención en la demanda interna y del efecto rezagado de la apreciación del peso en meses anteriores.
Banamex ha ajustado sus estimaciones: la inflación general cerraría 2026 en 3.9% y la subyacente en 3.7%, mientras que para 2027 ambas se proyectan en 3.9%, lejos aún de la meta del 3%. Los riesgos siguen apuntando al alza: fenómenos climáticos adversos, mayores precios internacionales de insumos agrícolas y el traspaso de aumentos al salario mínimo podrían mantener la presión sobre los precios. La reciente depreciación del peso, por su parte, ha disminuido el efecto favorable que la moneda más fuerte venía ejerciendo sobre los costos.
🏦 El debate en Banxico: recorte puntual o pausa prolongada
Las minutas de la reunión del 24 de septiembre, publicadas este jueves, revelan que la Junta de Gobierno no tiene una postura unificada sobre el rumbo a seguir:
Un miembro señaló que "en las siguientes decisiones se podrá evaluar una disminución puntual" de la tasa, siempre que la inflación continúe acercándose a la meta.
Otro integrante advirtió que la postura debe mantenerse sin cambios "por un tiempo prolongado", recordando que la inflación no ha cedido por completo y que el efecto restrictivo de la política monetaria se ha diluido con el paso del tiempo.
Un tercero planteó que el desacoplamiento respecto a la Fed solo será viable "si la inflación converge de forma consolidada al 3%"; de lo contrario, podría ser necesario seguir el ciclo de alzas del banco central estadounidense.
La postura oficial reafirma que Banxico no reaccionará de forma mecánica a lo que haga la Fed, pero deja claro que la independencia tiene un límite: si la inflación no cede, la divergencia en política monetaria se vuelve insostenible. El mercado espera que la tasa se mantenga en 6.50% en la decisión del 5 de noviembre, pero la puerta a un recorte antes de que termine el año no se ha cerrado por completo.
Los factores externos complican el panorama
El escenario internacional no da respiro:
El petróleo Brent supera los 100 dólares por barril, con precios del diésel en máximos históricos.
Los precios del maíz y el trigo han regresado a niveles no vistos desde julio de 2023.
La Fed ha subido su tasa al rango 3.75%–4.00% y proyecta otra alza antes de que concluya el año.
El peso se ha depreciado cerca de 1.86% entre agosto y septiembre, con el tipo de cambio superando los $18.20 tras la publicación de las minutas.
Estos elementos refuerzan el sesgo al alza en los riesgos de inflación: choques de oferta en alimentos y energía, combinados con un dólar más fuerte, pueden devolver presión a los precios en los últimos meses del año.
Conclusión
La inflación ha repuntado, pero no por un descontrol generalizado: el aumento se concentra en productos sensibles al clima y a los mercados internacionales, mientras que la tendencia subyacente sigue cediendo. Esta dualidad ha dividido el criterio dentro de Banxico: unos ven margen para recortar; otros consideran que aún es pronto. Lo que está claro es que la convergencia al 3% tomará más tiempo del esperado, y que cada dato de precios, cada movimiento del petróleo y cada decisión de la Fed marcarán el camino. La pausa de noviembre parece asegurada, pero el debate sobre cuándo y cuánto recortar apenas comienza.
