El mercado laboral se enfria: ofertas de empleo caen por tercer mes consecutivo
1 de septiembre de 2026 — Hoy se publicó el informe mensual de la Encuesta de Vacantes y Rotación Laboral, conocida como JOLTS, correspondiente al mes de julio de 2026. Es uno de los informes más vigilados por la Reserva Federal, porque nos dice con claridad cuántos puestos de trabajo quedan sin cubrir, cuántas personas son contratadas, cuántas renuncian y cuántas son despedidas. En pocas palabras: nos muestra la demanda real de trabajo en la economía, antes de que se refleje en otros indicadores. Y los datos de hoy traen una señal clara: el mercado laboral se está enfriando de forma ordenada, pero de manera sostenida.
📈 ¿Qué es el informe JOLTS y por qué es tan importante?
Antes de entrar a los números, conviene entender qué mide este informe. El JOLTS no nos dice cuántos empleos se crearon en el mes —eso lo vemos en otro informe—, sino que nos muestra cuántos puestos están disponibles esperando a alguien que los ocupe. Es decir, nos dice cuánta sed de trabajo tienen las empresas. Cuando hay muchas vacantes, significa que las empresas necesitan contratar con urgencia, y eso suele llevar a subir salarios y, por lo tanto, a aumentar la inflación. Cuando las vacantes bajan, significa que esa urgencia se está moderando. Por eso la Reserva Federal lo vigila tan de cerca: es la mejor forma de saber si las presiones salariales están a punto de dispararse o de calmarse.
🔢 Los datos principales: vacantes, contrataciones y rotación
Ofertas de empleo (vacantes)
Las vacantes de empleo en Estados Unidos disminuyeron en julio a 7.23 millones, desde los 7.36 millones registrados en junio. Esto representa una caída de aproximadamente 133,000 puestos respecto al mes anterior, y marca ya tres descensos consecutivos. Hace tres meses, en abril, las vacantes se situaban cerca de los 7.62 millones, por lo que en este trimestre han caído casi 400,000. La tasa de vacantes se redujo al 4.3%, desde el 4.4% del mes anterior.
Es importante señalar que, aunque han bajado, las vacantes siguen estando por encima de los niveles previos a la pandemia, por lo que no podemos hablar de un colapso, sino de un regreso paulatino a niveles más equilibrados.
Contrataciones
Las personas que fueron contratadas durante julio sumaron 5.41 millones, prácticamente sin cambio respecto a los 5.40 millones de junio. La tasa de contrataciones se mantuvo en 3.9%. Esto nos dice algo muy revelador: las empresas siguen contratando al mismo ritmo, pero ya no están poniendo tantos puestos vacantes en los anuncios. Es decir, están llenando las vacantes que tienen, pero abriendo menos nuevas. No están dejando de contratar, sino que están siendo más cuidadosas en cuántos puestos crean.
Renuncias voluntarias
Las personas que dejaron su empleo por decisión propia sumaron 3.18 millones, una ligera disminución respecto a los 3.23 millones del mes anterior. La tasa de renuncias bajó levemente al 2.3%. Este es un dato muy valioso porque nos mide la confianza de los trabajadores: cuando mucha gente renuncia, es porque confía en que encontrará algo mejor pronto. Cuando las renuncias bajan, significa que esa confianza se está moderando. Hoy vemos que sigue habiendo movimiento, pero ya no con la fuerza de antes.
Despidos y separaciones
Los despidos y bajas iniciadas por las empresas se mantuvieron prácticamente sin cambio en 1.57 millones, con una tasa estable en 1.1%. Esto es excelente: no hay oleada de despidos. Las empresas no están echando gente, simplemente están abriendo menos vacantes. Es decir, están frenando la contratación, pero no reduciendo su personal. Eso es precisamente lo que se llama un enfriamiento suave.
🏭 ¿Qué ocurrió por sectores?
Al observar por tipo de actividad económica, encontramos diferencias notables:
Comercio, transporte y servicios públicos: fue el sector que más vacantes redujo, con una caída de cerca de 70,000 puestos. Es lógico: tras meses de contratación masiva, las empresas de logística y venta al menudeo ya han cubierto sus necesidades.
Educación y salud: también mostraron una disminución importante, con cerca de 60,000 vacantes menos.
Ocio y hospitalidad: cayeron unas 45,000 vacantes, tras haber sido el sector que más creció tras la pandemia.
Por el contrario, servicios financieros y actividades profesionales mantuvieron vacantes estables, lo que indica que la demanda de personal cualificado se mantiene firme.
En resumen: lo que se enfria es la contratación masiva en comercio y servicios, mientras que los sectores especializados siguen necesitando personal.
🏦 ¿Qué significa esto para la Reserva Federal y las tasas de interés?
Aquí está la parte más importante del informe. La Reserva Federal lleva tiempo preocupada porque demasiadas vacantes frente a pocos trabajadores obligaba a las empresas a subir salarios para atraer personal, y esos aumentos terminaban empujando los precios hacia arriba. Hoy, con las vacantes cayendo por tercer mes seguido, las renuncias moderándose y los despidos sin aumentar, el panorama ha cambiado favorablemente:
✅ Menos presión sobre los salarios: al haber menos puestos vacantes compitiendo por cada trabajador, las empresas tienen menos necesidad de subir sueldos de forma desesperada. Esto ayuda a que la inflación se mantenga a la baja.
✅ La Fed recibe lo que esperaba: la Reserva Federal ha estado subiendo tasas precisamente para enfriar este mercado laboral caliente. Hoy vemos que está funcionando, pero sin que se destruyan empleos masivamente. Es decir, el remedio está funcionando sin matar al paciente.
✅ Menos razones para subir tasas: si esta tendencia continúa, la Fed tiene menos argumentos para endurecer aún más su política. El mercado laboral se está equilibrando por sí solo.
📈 Conclusión: enfriamiento suave, no colapso
Lo que nos muestra el informe JOLTS de julio es un cuadro muy claro: el mercado laboral estadounidense se está enfriando, pero de forma ordenada. Las vacantes bajan, las renuncias se moderan, las contrataciones se mantienen y los despidos no aumentan. No estamos ante una crisis ni ante una recesión del empleo; estamos ante un regreso a la normalidad tras un periodo de sobrecalentamiento extremo.
Para los mercados financieros y para los ahorradores, esto es una buena noticia: significa que las presiones inflacionarias provenientes del mercado laboral están cediendo, lo que a su vez significa que la Reserva Federal tiene margen para mantener las tasas sin nuevos aumentos y, en el futuro cercano, incluso para considerarlas a la baja. El equilibrio está regresando, y eso es algo que celebrar.
