PMI Manufacturero EE.UU.: Se mantiene la expansión, pero se enfría el ritmo
- 1 jul
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1 de julio de 2026 – El sector manufacturero de Estados Unidos sigue creciendo, pero a un paso más moderado en junio, tras el fuerte repunte registrado en mayo. La lectura del Índice de Gerentes de Compras (PMI) se situó en 53,3 puntos, por debajo del 54,0 del mes anterior y también ligeramente por debajo de la previsión de los analistas (53,8). Al mantenerse claramente por encima del umbral de 50, confirma que la actividad sigue en expansión, aunque con cambios importantes en su dinámica.

¿Por qué se desacelera?
El crecimiento acelerado de mayo respondía en gran medida a una estrategia de las empresas: acumular pedidos y existencias de forma anticipada para protegerse de los aumentos de precios derivados del conflicto en Oriente Medio y el cierre del Estrecho de Ormuz. Con el anuncio de una tregua provisional entre EE.UU. e Irán, esa presión de
compra anticipada se relajó.
Los datos reflejan este ajuste:
Nuevos pedidos: Bajaron de 56,8 a 56,0 puntos, manteniéndose en terreno de expansión pero con menor impulso.
Inventarios: Volvieron a crecer después de meses de contracción, señalando que las cadenas de suministro empiezan a recuperar fluidez.
Pedidos pendientes: Disminuyeron, lo que indica que la capacidad de producción va alcanzando el nivel de la demanda actual.
Precios: Menos tensión, pero siguen altos
Aunque la tregua hizo retroceder los precios del petróleo a niveles previos al conflicto, las presiones sobre costos siguen presentes. El indicador de precios pagados bajó de 82,1 a 73,0 puntos, una mejora notable, pero sigue en niveles elevados.
Según los analistas, la razón principal es un nuevo factor estructural: el auge de la inteligencia artificial. La necesidad de infraestructura avanzada, energía estable y componentes especializados está generando costos adicionales que se mantendrán incluso si mejora la situación geopolítica.
Implicaciones para la política monetaria
Este escenario deja una señal clara para la Reserva Federal: la economía sigue creciendo, pero la inflación no desaparece del todo. Por un lado, la desaceleración del PMI y la caída de los precios de la energía reducen la urgencia de subir tasas. Por otro, los costos estructurales ligados a la tecnología mantienen la presión alcista.
Por ello, los mercados siguen estimando que, en algún momento del segundo semestre de 2026, la Fed podría endurecer su política monetaria para evitar que la inflación se estabilice por encima de su meta del 2%.
